Al cierre del 2 de julio de 2026 (hora de Pekín), las acciones de Nike (NKE) finalizaron en 43,06 $, cotizando durante la jornada en un rango entre 40,11 $ y 43,28 $. La última vez que el valor de Nike se situó en este nivel fue en 2014, hace ya 12 años. Desde su máximo histórico de unos 179 $ en noviembre de 2021, la acción ha caído más de un 73 %. En términos de capitalización bursátil, Nike ha pasado de un pico de aproximadamente 250 000 millones de dólares a unos 66 000 millones en la actualidad. Con el precio retrocediendo a niveles de hace 12 años y una capitalización reducida en más de un 70 %, la mayor marca deportiva del mundo está claramente atravesando un reajuste sistémico de valor.
Resultados superan expectativas, pero la acción toca mínimos de 12 años
Tras el cierre del mercado estadounidense el 30 de junio de 2026, Nike publicó sus resultados financieros correspondientes al cuarto trimestre y al ejercicio fiscal completo de 2026. A primera vista, las cifras no fueron malas: los ingresos del cuarto trimestre alcanzaron los 10 970 millones de dólares, solo un 1 % menos interanual y por encima de la previsión del mercado de 10 850 millones. El beneficio por acción ajustado fue de 0,20 $, casi el doble del consenso de 0,13 $. Los ingresos anuales ascendieron a 46 400 millones, en línea con el año anterior en términos reportados.
Sin embargo, tras la publicación, las acciones de Nike llegaron a caer hasta un 3,4 % en el mercado after-hours, situándose en torno a 40,17 $, un mínimo de 12 años. La tibia reacción del mercado se centra en la perspectiva extremadamente cauta de la dirección. El director financiero dejó claro que "no se espera una mejora sustancial en los próximos seis meses", y que la tendencia de debilidad probablemente persista durante la primera mitad del ejercicio fiscal 2027.
El secreto tras un aumento del 407 % en el beneficio: un reembolso puntual de 986 millones de dólares
La cifra más llamativa del informe fue el beneficio neto, que se disparó un 407 % interanual hasta 1 069 millones de dólares. Pero este salto se debió casi íntegramente a un hecho puntual: en febrero de 2026, el Tribunal Supremo de EE. UU. declaró inconstitucionales los aranceles bajo la International Emergency Economic Powers Act (IEEPA), lo que permitió a Nike recibir unos 986 millones en devoluciones de aranceles, aportando aproximadamente 0,52 $ por acción al beneficio.
Excluyendo este ingreso extraordinario, el BPA ajustado fue de 0,20 $. El margen bruto reportado saltó del 40,3 % al 49,2 %, con unos 900 puntos básicos atribuibles al reembolso arancelario. Sin este efecto, el margen bruto subyacente se situó en torno al 40,3 %, igual que el año anterior. En Wall Street se considera ampliamente que este ingreso es un "analgésico a corto plazo": las operaciones principales no han mejorado de forma significativa.
Cuatro retos estructurales: ¿por qué la acción ha vuelto a niveles de 2014?
El regreso de Nike a precios de 2014 no es consecuencia de un solo acontecimiento, sino el resultado de cuatro problemas estructurales.
El efecto boomerang de la estrategia Direct-to-Consumer. En los últimos años, Nike apostó de forma agresiva por su estrategia DTC (Direct-to-Consumer), alejándose de mayoristas y minoristas. Aunque esta táctica elevó los márgenes durante la pandemia, la era pospandémica ha puesto de manifiesto los inconvenientes del desequilibrio de canales. En el cuarto trimestre, las ventas DTC cayeron un 9 % hasta 4 100 millones, con las plataformas digitales descendiendo un 12 %. En la conferencia de resultados, la dirección de Nike reconoció que la anterior estrategia "NIKE Direct first offense" ahora requiere restablecer relaciones con los socios mayoristas. El director financiero afirmó que la empresa está volviendo a centrarse en "atender a todo el mercado", no solo a un canal.
Dependencia excesiva de clásicos y estancamiento en la innovación. Modelos icónicos como Air Force 1, Dunk y Jordan Retro han sido durante mucho tiempo una fuente de ingresos para Nike, con márgenes muy superiores a la media del sector. Sin embargo, la dependencia excesiva de estos clásicos ha restado frescura a la marca. La dirección indicó en la llamada que la liquidación proactiva de inventario de clásicos restó unos cinco puntos porcentuales a los ingresos trimestrales. Las líneas Sportswear y Jordan (excluyendo las zapatillas de baloncesto principales) siguieron registrando caídas de dos dígitos. La cúpula atribuyó esto a la "dependencia excesiva del negocio de franquicias", es decir, reediciones continuas de modelos existentes en lugar de invertir lo suficiente en innovación de nueva generación.
Desaceleración en China. La Gran China fue en su día el principal motor de crecimiento de Nike, pero ahora se ha convertido en su mayor lastre. En el cuarto trimestre, los ingresos en la Gran China cayeron un 12 % en términos reportados y un 17 % a tipo de cambio constante, con el EBIT descendiendo un 20 %. Los ingresos anuales fueron de 5 847 millones, un 11 % menos interanual, frente a los 8 290 millones del ejercicio 2021. El CEO Elliott Hill reconoció "retos estructurales" en China y aseguró que se está llevando a cabo un "reajuste integral". Marcas locales como Anta y Li-Ning están presionando a Nike tanto en precio como en relevancia cultural, erosionando su prima de marca. Al cierre del cuarto trimestre del ejercicio 2026, los ingresos en la Gran China encadenan ocho trimestres consecutivos de caídas interanuales.
Un panorama competitivo radicalmente distinto. Nuevas marcas como On y Hoka están ganando cuota en el mercado de running de alto rendimiento, una categoría clave para el legado de Nike. Según Deutsche Bank, en mayo de 2026, la cuota de On en el mercado estadounidense de zapatillas de running igualó la de Nike (excluyendo Jordan), con ambas en torno al 25 %. Si se incluye Jordan, Nike lidera por menos de tres puntos porcentuales. La recuperación de Adidas en China ha limitado aún más las perspectivas de crecimiento de Nike.
Visión institucional: consenso entre divergencias
Tras la publicación de resultados, varias instituciones recortaron sus precios objetivo para Nike, aunque las valoraciones fueron dispares:
- Goldman Sachs bajó su objetivo de 46 $ a 42 $, manteniendo recomendación "Neutral"
- JPMorgan redujo el objetivo de 52 $ a 47 $, también "Neutral"
- Citi mantuvo su objetivo en 45 $ y recomendación "Neutral"
- UBS conservó el objetivo de 48 $ y recomendación "Neutral"
- Jefferies mantuvo el objetivo en 90 $ y recomendación "Comprar"
- BTIG mantuvo el objetivo en 55 $ y recomendación "Comprar"
- Bernstein rebajó de "Outperform" a "Market Perform", recortando el objetivo de 72 $ a 55 $
Estas diferencias reflejan, en esencia, distintas opiniones sobre el ritmo de la transformación de Nike. Los optimistas creen que la reestructuración mejorará márgenes y flujo de caja; los pesimistas consideran que la recuperación de ventas va con retraso. Las señales del mercado de opciones son aún más negativas: el ratio put/call saltó de 0,53 el 26 de junio a 1,14 el 30 de junio; un ratio superior a 1 indica que hay más puts que calls en circulación.
Transformación en marcha: de "Win Now" a "Sport Offense"
Elliott Hill regresó como CEO de Nike en octubre de 2024 y lanzó el plan de transformación "Win Now". La estrategia ha pasado de objetivos a corto plazo, como la reducción de inventario y la reparación de canales, a la construcción de capacidades a largo plazo bajo la iniciativa "Sport Offense".
En cuanto a ejecución, el negocio de running ha registrado crecimientos de dos dígitos durante cinco trimestres consecutivos, aunque el mercado lo percibe en gran medida como una recuperación desde una base muy baja. La categoría de fútbol se benefició del Mundial de la FIFA 2026 en Norteamérica, con ventas de camisetas de selecciones nacionales multiplicándose por 2,5 respecto a 2022. Sin embargo, la dirección prevé que los ingresos sigan cayendo en la primera mitad del ejercicio 2027, anticipando un descenso de "bajo a medio dígito", más pesimista que el "bajo dígito" proyectado en marzo. El retorno comercial de la transformación llevará tiempo.
Mirando al futuro: tres variables clave
Que la acción de Nike logre salir de su rango mínimo de 12 años depende de tres variables fundamentales.
Punto de inflexión en inventarios y ciclos de descuentos. Nike está reduciendo de forma proactiva la oferta de modelos clásicos y limitando los descuentos. Al cierre del cuarto trimestre, el inventario era de 7 530 millones, prácticamente igual que los 7 520 millones de un año antes. La dirección busca mejorar el margen bruto mediante una gestión más estricta de compras e inventarios, aunque prevé que este proceso se extienda durante todo el ejercicio 2027.
Profundidad de la localización en China. La Gran China acumula ya ocho trimestres consecutivos de caídas. En la conferencia de resultados, Elliott Hill subrayó que el equipo local está impulsando la localización a nivel operativo diario, desde el diseño de productos adaptados a las necesidades locales hasta estrategias de marketing regionalizadas y una mezcla de canales más flexible. Sin embargo, estos cambios estructurales suelen tardar varios trimestres en reflejarse en los resultados financieros.
Reconstrucción del pipeline de innovación. Pasar de depender de modelos retro a centrarse de nuevo en la innovación de alto rendimiento es clave para restaurar el valor a largo plazo de Nike. La dirección indicó que el crecimiento en el nuevo ejercicio se expandirá del running al baloncesto y entrenamiento, con productos y planes de mercado concretos que se presentarán en el día del inversor de septiembre. Que el crecimiento en running y fútbol pase de ser un rebote por efecto base a un impulso sostenible será crucial para la valoración a largo plazo.
El PER actual de Nike se ha comprimido drásticamente hasta unas 22 veces (según previsiones no GAAP), por debajo de su media de cinco años de alrededor de 30 veces. Algunas instituciones consideran que el sentimiento negativo ya está descontado de sobra. Sin embargo, las previsiones pesimistas de la dirección para la primera mitad reflejan la ausencia de catalizadores a corto plazo. El foso de marca de Nike—su cartera global de atletas patrocinados, la escala de su cadena de suministro y su cultura deportiva centenaria—sigue intacto, pero recuperar la confianza del mercado requerirá una sucesión de resultados positivos, lo que podría llevar varios trimestres o más.
Conclusión
El regreso de Nike a mínimos de 12 años es fruto de errores estratégicos, cambios de mercado y una competencia cada vez más intensa. La sobreexpansión del DTC debilitó su ecosistema de canales, la dependencia de los clásicos erosionó la innovación, la desaceleración en China evidenció carencias en localización y el auge de On y otros retadores ha transformado radicalmente el panorama competitivo. Un reembolso arancelario puntual mejoró el informe del cuarto trimestre, pero no pudo ocultar la debilidad operativa subyacente.
La transformación está en marcha, pero la dirección advierte que la debilidad persistirá hasta la primera mitad del ejercicio 2027. Para los inversores, la valoración actual de Nike está por debajo de su media histórica, pero que esté "barata" no es razón suficiente para comprar. Hasta que no haya un claro punto de inflexión en los ciclos de inventario, estabilización en China y una respuesta positiva del mercado a los nuevos productos, la recuperación de Nike seguirá siendo una cuestión de "expectativas".
Preguntas frecuentes
P1: ¿Dónde se sitúa actualmente la acción de Nike?
Al cierre del 2 de julio de 2026 (hora de Pekín), la acción de Nike cotizaba a 43,06 $, con un mínimo intradía de 40,11 $. Es el nivel más bajo desde 2014, un mínimo de 12 años. Desde su máximo histórico de unos 179 $ en noviembre de 2021, la acción ha caído más de un 73 %.
P2: ¿Cuáles son las cifras clave del informe de resultados del Q4 FY2026 de Nike?
Los ingresos del cuarto trimestre fueron de 10 970 millones, un 1 % menos interanual pero por encima de la estimación del mercado de 10 850 millones. El beneficio neto fue de 1 069 millones, un 407 % más interanual, pero esto se debió principalmente a un reembolso arancelario puntual de unos 986 millones. Excluyendo este efecto, el BPA ajustado fue de 0,20 $. Los ingresos en la Gran China cayeron un 12 % en términos reportados.
P3: ¿Cuáles son las principales razones por las que la acción de Nike ha tocado mínimos de 12 años?
Hay cuatro factores principales: la sobreexpansión de la estrategia DTC alteró el equilibrio de canales; la dependencia excesiva de modelos retro como Air Force 1, Dunk y Jordan, con insuficiente inversión en innovación; los ingresos en la Gran China han caído durante ocho trimestres consecutivos ante una competencia local creciente; y la cuota de On en el mercado estadounidense de running ha alcanzado la de Nike (excluyendo Jordan), cambiando fundamentalmente el panorama competitivo.
P4: ¿Cómo ven las instituciones el futuro bursátil de Nike?
Las opiniones están divididas. Jefferies mantiene un objetivo de 90 $ y recomendación de "Comprar"; BTIG, 55 $ y "Comprar"; Goldman Sachs recortó de 46 $ a 42 $; JPMorgan bajó de 52 $ a 47 $; Bernstein redujo su objetivo a 55 $ y la recomendación a "Market Perform". El consenso es que la transformación llevará tiempo y no existen catalizadores claros a corto plazo.




