De acuerdo con el gobernador del Banco de Corea, Shin Hyun-sung, el 20 de julio el banco central dejó abierta la posibilidad de nuevas alzas consecutivas de los tipos y se espera que los datos del PIB del segundo trimestre, previstos para el 23 de julio, sean un factor decisivo. Shin subrayó que la convergencia de la inflación subyacente hacia el objetivo del 2% depende de cómo reaccione la política monetaria y señaló que una política eficaz podría evitar una elevación prolongada por encima de los niveles objetivo.
El alza de los precios del petróleo, impulsada en parte por el aumento de las tensiones entre Irán y EE. UU. tras informes sobre bajas militares estadounidenses en la región, se suma a las presiones inflacionarias que el banco central debe vigilar. Los participantes del mercado esperan varias subidas de tipos más y están atentos a la eficacia de la toma de decisiones de política pública, mientras el banco central equilibra el rápido crecimiento nominal con los riesgos de control de la inflación.