Según informes de los medios, el primer ministro de Japón, Takayaki Takaichi, anunció el 24 de julio que el país extrajo con éxito aproximadamente 50 toneladas de lodo de tierras raras del lecho marino alrededor de la isla Minamitorishima, a una profundidad de unos 6.000 metros. La muestra contiene aproximadamente un 30% de itrio (Yttrium), un elemento crítico utilizado en semiconductores, componentes de automoción y fabricación de alta tecnología. Japón pretende reducir la dependencia de determinados países para el suministro de tierras raras, en particular ante los recientes controles de exportación de China sobre las tierras raras medianas y pesadas.
Sin embargo, según el análisis de Liu Dehai, profesor del Departamento de Diplomacia de la Universidad Nacional Chengchi, la producción a escala comercial de Japón aún está al menos a dos años de distancia, y no se espera que esté completamente operativa hasta 2028. Este calendario significa que la iniciativa en alta mar no puede aliviar las presiones inmediatas de la cadena de suministro a las que se enfrentan las industrias japonesas en los sectores de semiconductores, equipos militares y automoción.