Según BlockBeats, el 26 de julio se publicó la entrevista de Elon Musk con la editora en jefe de The Economist, Zanny Minton Beddoes, en la que hubo duros intercambios sobre su retórica política y su influencia. Beddoes acusó a Musk de difundir falsas alarmas sobre Europa, impulsar narrativas de extrema derecha y convertirse en uno de los principales impulsores del tribalismo en redes sociales.
Musk negó las acusaciones de racismo, señalando que su pareja es de raza mixta y que su equipo directivo es étnicamente diverso. Los dos chocaron por las afirmaciones de Musk de que se avecina una guerra civil en Gran Bretaña, mientras que Beddoes replicó que la seguridad pública en el Reino Unido es superior a la de la mayoría de las ciudades de EE. UU. Beddoes concluyó diciendo que Musk estaba «desconectado» y que «mucha gente te desprecia», a lo que Musk respondió que tenía 250 millones de seguidores y que creía que gustaba a más gente de la que lo desaprobaba.