Según Jin10, las fuerzas rusas derribaron más de 400 drones ucranianos que apuntaban a Moscú el 8 de julio. Mientras tanto, las fuerzas armadas de Ucrania informaron que llevaron a cabo ataques con drones contra infraestructuras críticas, con informes que indican que la refinería de petróleo de Omsk suspendió operaciones tras el ataque del lunes. Las fuerzas ucranianas también atacaron una fábrica de microelectrónica rusa en Briansk que produce componentes electrónicos militares.
La capital ucraniana, Kiev, fue objeto de bombardeos con misiles el mismo día. El presidente Zelenski hizo un llamado a la OTAN para que aumente la asistencia de defensa aérea a Ucrania.