Según el portavoz de la coalición liderada por Arabia Saudita, el mayor general Turki al-Maliki, la coalición multinacional confirmó el 25 de julio que las operaciones militares se dirigieron contra posiciones militares hutíes vinculadas a amenazas para la navegación en el mar Rojo. Al-Maliki afirmó que el puerto yemení de Hodeidah no fue atacado, y que todos los puertos yemeníes principales —incluidos Hodeidah, Ras Isa y Salif— permanecen abiertos al tráfico marítimo y operan con normalidad, recibiendo buques comerciales que transportan alimentos, carga, combustible y materiales de construcción.
Al-Maliki reafirmó que el mando de la coalición seguirá adoptando todas las medidas militares necesarias para proteger sus embarcaciones y salvaguardar los intereses de Arabia Saudita y sus activos nacionales. Advirtió que, si los hutíes persisten con acciones hostiles, la coalición responderá de manera decisiva y directa.