Según anunció la Financial Services Commission el 6 de julio, Corea del Sur exigirá la divulgación de sostenibilidad para 107 empresas listadas en el KOSPI con activos totales de 10 billones de wones surcoreanos o más, a partir de 2028. El requisito se ampliará a 157 empresas con activos superiores a 5 billones de wones en 2029 y a 259 empresas con activos superiores a 2 billones de wones para 2030. Las empresas deberán divulgar las emisiones de carbono, los objetivos de reducción y los impactos del cambio climático en los ingresos, las instalaciones de producción y las cadenas de suministro en sus informes comerciales.
Los grupos empresariales surcoreanos se oponen al cronograma acelerado y a la inclusión en los informes comerciales obligatorios, citando problemas metodológicos no resueltos y riesgos de responsabilidad. La política se expande más allá de la hoja de ruta original de febrero de la Financial Services Commission, que proponía comenzar con empresas de más de 30 billones de wones. Las preocupaciones se centran en la naturaleza incierta de las proyecciones climáticas y la dificultad de calcular las emisiones de alcance 3 que involucran a proveedores y consumidores, combinadas con la posible responsabilidad legal por inexactitudes.