Parece un paradoja. Los precios de la atención médica en Estados Unidos son exorbitantes, y los salarios del personal sanitario también suben en consecuencia. Según la lógica económica convencional, estos altos ingresos deberían atraer a una gran cantidad de talento. Pero la realidad es—el personal sanitario siempre ha sido escaso, y el mercado parece haber fallado.
¿Y por qué? La clave está en que el mercado laboral de la atención médica en Estados Unidos no es realmente un mercado libre. Los sectores de la atención médica, la educación y el derecho están severamente distorsionados. Utilizan un sistema altamente regulado de "licencias de entrada + gremialización"—con barreras de entrada muy altas, requisitos de licencias estrictos y una limitación artificial en el número de profesionales.
Bajo este sistema, incluso si se invierte mucho dinero y se ofrecen salarios elevados, a los nuevos entrantes les será muy difícil atravesar esa pared invisible. Los profesionales existentes mantienen su monopolio mediante regulaciones de calificación, y la entrada de nuevos talentos se ve restringida, limitando naturalmente la oferta de recursos humanos.
La teoría del mercado de Hayek, en su momento, tampoco preveía esta situación. Esencialmente, se trata de una barrera de entrada combinada en las industrias de la atención médica, la educación y el derecho, que conduce a este fenómeno extraño—gastar mucho dinero, pero no poder obtener suficientes recursos de oferta.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
Parece un paradoja. Los precios de la atención médica en Estados Unidos son exorbitantes, y los salarios del personal sanitario también suben en consecuencia. Según la lógica económica convencional, estos altos ingresos deberían atraer a una gran cantidad de talento. Pero la realidad es—el personal sanitario siempre ha sido escaso, y el mercado parece haber fallado.
¿Y por qué? La clave está en que el mercado laboral de la atención médica en Estados Unidos no es realmente un mercado libre. Los sectores de la atención médica, la educación y el derecho están severamente distorsionados. Utilizan un sistema altamente regulado de "licencias de entrada + gremialización"—con barreras de entrada muy altas, requisitos de licencias estrictos y una limitación artificial en el número de profesionales.
Bajo este sistema, incluso si se invierte mucho dinero y se ofrecen salarios elevados, a los nuevos entrantes les será muy difícil atravesar esa pared invisible. Los profesionales existentes mantienen su monopolio mediante regulaciones de calificación, y la entrada de nuevos talentos se ve restringida, limitando naturalmente la oferta de recursos humanos.
La teoría del mercado de Hayek, en su momento, tampoco preveía esta situación. Esencialmente, se trata de una barrera de entrada combinada en las industrias de la atención médica, la educación y el derecho, que conduce a este fenómeno extraño—gastar mucho dinero, pero no poder obtener suficientes recursos de oferta.