Interrupciones en la cadena de suministro impulsan la volatilidad del petróleo
Los mercados energéticos experimentaron un impulso alcista significativo hoy, ya que los traders lidian con crecientes preocupaciones sobre la disponibilidad global de petróleo. El crudo WTI de noviembre subió +1.58 puntos (+2.54%), mientras que la gasolina RBOB de noviembre subió +0.0302 (+1.57%). El aumento refleja una interacción compleja de riesgos geopolíticos, amenazas a la infraestructura y restricciones en la capacidad de producción que están remodelando el panorama de las materias primas.
El principal catalizador del rally de hoy se centra en las tensiones crecientes que afectan las exportaciones de petróleo ruso. La declaración de la OTAN de que emplearía “todas las opciones disponibles, incluyendo respuestas militares” para contrarrestar las violaciones del espacio aéreo ha intensificado los temores del mercado sobre posibles interrupciones en el suministro de un productor global importante. El liderazgo canadiense también ha señalado su apoyo a los aliados occidentales para implementar sanciones secundarias dirigidas a países que compran crudo ruso, amplificando las preocupaciones sobre cuellos de botella en la producción.
Inestabilidad geográfica y vulnerabilidades en infraestructura
La dinámica del conflicto en Europa del Este está impactando directamente la infraestructura petrolera. Las operaciones militares ucranianas han atacado sistemáticamente la capacidad de refinamiento rusa, con recientes golpes en las refinerías de Salavat y Volgograd que eliminaron aproximadamente 300,000 barriles por día de capacidad de procesamiento. La refinería de Kirishi—una de las instalaciones más grandes de Rusia con una capacidad de procesamiento anual que supera los 20 millones de toneladas—también ha sido desconectada tras daños por drones.
Estos ataques dirigidos han comprimido la producción total de productos refinados de Rusia a 1.94 millones de bpd durante mediados de septiembre, marcando el promedio mensual más bajo en más de 3.25 años. La infraestructura de oleoductos ha enfrentado presiones similares; el sistema Transneft de Rusia, que transporta más del 80% del crudo del país, ha experimentado restricciones operativas. Mientras tanto, los ataques con drones y misiles ucranianos siguen dañando la infraestructura de exportación de petróleo ruso a lo largo de la costa del Báltico, creando una cascada de restricciones en el suministro en toda la región.
Debilidad en la demanda contrarresta las preocupaciones de suministro
Mientras las presiones del lado de la oferta apoyan los precios del crudo, los indicadores de demanda apuntan en la dirección opuesta. Las encuestas de actividad manufacturera tanto en EE. UU. como en la Eurozona revelaron niveles de producción más débiles de lo esperado. El PMI manufacturero de EE. UU. de septiembre cayó 1.0 punto a 52.0, quedando por debajo de la expectativa de consenso de 52.2. El PMI manufacturero de la Eurozona se contrajo aún más, bajando 1.2 puntos a 49.5 frente a una estabilidad esperada en torno a 50.7.
Esta debilidad en la manufactura suele correlacionarse con una menor consumo de energía, ejerciendo presión a la baja sobre las valoraciones del petróleo. Además, India—el tercer mayor importador de petróleo del mundo—ha reducido sus compras de crudo, con importaciones de agosto cayendo un 2.9% interanual a 19.6 millones de toneladas métricas, restringiendo aún más la dinámica de demanda global.
Dinámica de producción e inventarios
Las adiciones a la oferta global surgieron de una fuente inesperada, ya que Irak resolvió una disputa de pagos de larga data con el gobierno regional de Kurdistán, reanudando las exportaciones de crudo a través del oleoducto de Turquía tras una suspensión de dos años. Se espera que este acuerdo inyecte aproximadamente 230,000 barriles adicionales por día en los mercados internacionales, compensando algunas preocupaciones geopolíticas de suministro.
Sin embargo, los patrones de inventario de crudo cuentan una historia diferente. El almacenamiento de petróleo en buques ha aumentado, con petroleros estacionarios que mantienen crudo durante al menos siete días incrementándose un 14% semana tras semana hasta 74.18 millones de barriles durante la semana que finalizó el 19 de septiembre. Esta acumulación suele indicar condiciones de mercado más suaves y refleja una reticencia en la demanda.
Los últimos datos de la EIA muestran señales mixtas en los inventarios: las existencias de crudo en EE. UU. al 12 de septiembre estaban un 4.7% por debajo del promedio estacional de cinco años, mientras que las existencias de gasolina estaban un 1.6% por debajo del promedio y las existencias de destilados mostraron el déficit más pronunciado, un 7.4% por debajo de las normas estacionales. La producción doméstica de crudo en la semana que finalizó el 12 de septiembre fue de 13.482 millones de barriles por día, disminuyendo ligeramente desde los 13.631 millones de bpd en el máximo récord de diciembre de 2024.
Capacidad de producción y ajustes de OPEP+
El número de plataformas de perforación de petróleo activas en EE. UU. aumentó en 2 unidades hasta 418 en la semana que finalizó el 19 de septiembre, aunque esto sigue estando significativamente por debajo de los niveles históricos—muy por encima del mínimo reciente de 410 plataformas en agosto, pero sustancialmente por debajo del pico de 627 plataformas en diciembre de 2022. La tendencia a la baja prolongada en el conteo de plataformas refleja una cautela persistente en la industria a pesar de la volatilidad en los precios spot.
OPEP+ respondió a las condiciones del mercado aprobando un modesto aumento de producción en octubre de 137,000 barriles diarios, mucho menor que los incrementos de 547,000 bpd implementados en agosto y septiembre. La organización se comprometió a restauraciones de producción contingentes por un total de 1.66 millones de barriles diarios, dependiendo de la evolución del mercado, con la estrategia general de alcanzar una restauración de 2.2 millones de bpd para septiembre de 2026 y revertir su reducción de producción de dos años.
La producción real de agosto de la OPEP subió 400,000 bpd hasta 28.55 millones de bpd, alcanzando su nivel más alto en más de dos años, lo que sugiere que el cartel está ejecutando gradualmente su hoja de ruta de normalización mientras monitorea cuidadosamente la capacidad de absorción del mercado.
Señales políticas y perspectivas del mercado
La presión política continúa aumentando sobre las exportaciones de energía rusas. El presidente Trump indicó que la tolerancia a la continuación del conflicto en Ucrania se estaba agotando, señalando una posible escalada en las medidas punitivas económicas. EE. UU. ha propuesto que las naciones del Grupo de los Siete implementen aranceles del 100% sobre las compras de crudo ruso por parte de China e India como mecanismo para presionar la resolución del conflicto geopolítico más amplio.
Estas presiones multifacéticas—que combinan vulnerabilidades en infraestructura, reticencia en la demanda, incertidumbre política y restauraciones selectivas en el suministro—han creado un entorno de negociación complejo donde la clásica relación oferta-demanda queda oscurecida por la imprevisibilidad geopolítica. Los mercados energéticos permanecen en posición de continuar siendo volátiles hasta que emerja una mayor claridad sobre la estabilidad regional y las perspectivas de recuperación de la manufactura global.
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Los mercados energéticos responden a las tensiones geopolíticas y las interrupciones en la producción
Interrupciones en la cadena de suministro impulsan la volatilidad del petróleo
Los mercados energéticos experimentaron un impulso alcista significativo hoy, ya que los traders lidian con crecientes preocupaciones sobre la disponibilidad global de petróleo. El crudo WTI de noviembre subió +1.58 puntos (+2.54%), mientras que la gasolina RBOB de noviembre subió +0.0302 (+1.57%). El aumento refleja una interacción compleja de riesgos geopolíticos, amenazas a la infraestructura y restricciones en la capacidad de producción que están remodelando el panorama de las materias primas.
El principal catalizador del rally de hoy se centra en las tensiones crecientes que afectan las exportaciones de petróleo ruso. La declaración de la OTAN de que emplearía “todas las opciones disponibles, incluyendo respuestas militares” para contrarrestar las violaciones del espacio aéreo ha intensificado los temores del mercado sobre posibles interrupciones en el suministro de un productor global importante. El liderazgo canadiense también ha señalado su apoyo a los aliados occidentales para implementar sanciones secundarias dirigidas a países que compran crudo ruso, amplificando las preocupaciones sobre cuellos de botella en la producción.
Inestabilidad geográfica y vulnerabilidades en infraestructura
La dinámica del conflicto en Europa del Este está impactando directamente la infraestructura petrolera. Las operaciones militares ucranianas han atacado sistemáticamente la capacidad de refinamiento rusa, con recientes golpes en las refinerías de Salavat y Volgograd que eliminaron aproximadamente 300,000 barriles por día de capacidad de procesamiento. La refinería de Kirishi—una de las instalaciones más grandes de Rusia con una capacidad de procesamiento anual que supera los 20 millones de toneladas—también ha sido desconectada tras daños por drones.
Estos ataques dirigidos han comprimido la producción total de productos refinados de Rusia a 1.94 millones de bpd durante mediados de septiembre, marcando el promedio mensual más bajo en más de 3.25 años. La infraestructura de oleoductos ha enfrentado presiones similares; el sistema Transneft de Rusia, que transporta más del 80% del crudo del país, ha experimentado restricciones operativas. Mientras tanto, los ataques con drones y misiles ucranianos siguen dañando la infraestructura de exportación de petróleo ruso a lo largo de la costa del Báltico, creando una cascada de restricciones en el suministro en toda la región.
Debilidad en la demanda contrarresta las preocupaciones de suministro
Mientras las presiones del lado de la oferta apoyan los precios del crudo, los indicadores de demanda apuntan en la dirección opuesta. Las encuestas de actividad manufacturera tanto en EE. UU. como en la Eurozona revelaron niveles de producción más débiles de lo esperado. El PMI manufacturero de EE. UU. de septiembre cayó 1.0 punto a 52.0, quedando por debajo de la expectativa de consenso de 52.2. El PMI manufacturero de la Eurozona se contrajo aún más, bajando 1.2 puntos a 49.5 frente a una estabilidad esperada en torno a 50.7.
Esta debilidad en la manufactura suele correlacionarse con una menor consumo de energía, ejerciendo presión a la baja sobre las valoraciones del petróleo. Además, India—el tercer mayor importador de petróleo del mundo—ha reducido sus compras de crudo, con importaciones de agosto cayendo un 2.9% interanual a 19.6 millones de toneladas métricas, restringiendo aún más la dinámica de demanda global.
Dinámica de producción e inventarios
Las adiciones a la oferta global surgieron de una fuente inesperada, ya que Irak resolvió una disputa de pagos de larga data con el gobierno regional de Kurdistán, reanudando las exportaciones de crudo a través del oleoducto de Turquía tras una suspensión de dos años. Se espera que este acuerdo inyecte aproximadamente 230,000 barriles adicionales por día en los mercados internacionales, compensando algunas preocupaciones geopolíticas de suministro.
Sin embargo, los patrones de inventario de crudo cuentan una historia diferente. El almacenamiento de petróleo en buques ha aumentado, con petroleros estacionarios que mantienen crudo durante al menos siete días incrementándose un 14% semana tras semana hasta 74.18 millones de barriles durante la semana que finalizó el 19 de septiembre. Esta acumulación suele indicar condiciones de mercado más suaves y refleja una reticencia en la demanda.
Los últimos datos de la EIA muestran señales mixtas en los inventarios: las existencias de crudo en EE. UU. al 12 de septiembre estaban un 4.7% por debajo del promedio estacional de cinco años, mientras que las existencias de gasolina estaban un 1.6% por debajo del promedio y las existencias de destilados mostraron el déficit más pronunciado, un 7.4% por debajo de las normas estacionales. La producción doméstica de crudo en la semana que finalizó el 12 de septiembre fue de 13.482 millones de barriles por día, disminuyendo ligeramente desde los 13.631 millones de bpd en el máximo récord de diciembre de 2024.
Capacidad de producción y ajustes de OPEP+
El número de plataformas de perforación de petróleo activas en EE. UU. aumentó en 2 unidades hasta 418 en la semana que finalizó el 19 de septiembre, aunque esto sigue estando significativamente por debajo de los niveles históricos—muy por encima del mínimo reciente de 410 plataformas en agosto, pero sustancialmente por debajo del pico de 627 plataformas en diciembre de 2022. La tendencia a la baja prolongada en el conteo de plataformas refleja una cautela persistente en la industria a pesar de la volatilidad en los precios spot.
OPEP+ respondió a las condiciones del mercado aprobando un modesto aumento de producción en octubre de 137,000 barriles diarios, mucho menor que los incrementos de 547,000 bpd implementados en agosto y septiembre. La organización se comprometió a restauraciones de producción contingentes por un total de 1.66 millones de barriles diarios, dependiendo de la evolución del mercado, con la estrategia general de alcanzar una restauración de 2.2 millones de bpd para septiembre de 2026 y revertir su reducción de producción de dos años.
La producción real de agosto de la OPEP subió 400,000 bpd hasta 28.55 millones de bpd, alcanzando su nivel más alto en más de dos años, lo que sugiere que el cartel está ejecutando gradualmente su hoja de ruta de normalización mientras monitorea cuidadosamente la capacidad de absorción del mercado.
Señales políticas y perspectivas del mercado
La presión política continúa aumentando sobre las exportaciones de energía rusas. El presidente Trump indicó que la tolerancia a la continuación del conflicto en Ucrania se estaba agotando, señalando una posible escalada en las medidas punitivas económicas. EE. UU. ha propuesto que las naciones del Grupo de los Siete implementen aranceles del 100% sobre las compras de crudo ruso por parte de China e India como mecanismo para presionar la resolución del conflicto geopolítico más amplio.
Estas presiones multifacéticas—que combinan vulnerabilidades en infraestructura, reticencia en la demanda, incertidumbre política y restauraciones selectivas en el suministro—han creado un entorno de negociación complejo donde la clásica relación oferta-demanda queda oscurecida por la imprevisibilidad geopolítica. Los mercados energéticos permanecen en posición de continuar siendo volátiles hasta que emerja una mayor claridad sobre la estabilidad regional y las perspectivas de recuperación de la manufactura global.