El Bitcoin se encuentra en zona de presión, oscilando próximo a US$ 87.700 tras fallar nuevamente en superar la resistencia psicológica de US$ 90 mil. El mercado se enfrenta a un escenario técnico desafiante, donde la recuperación de ese nivel sigue siendo una condición esencial para establecer una tendencia alcista más sólida. Según datos actualizados, la cotización se sitúa en US$ 91.37K con una variación positiva del 1,88% en las últimas 24 horas, pero el volumen de negociación permanece moderado en US$ 604,32 millones.
La incapacidad de romper mantiene el activo en movimiento lateral, con volatilidad pronunciada y ausencia de dirección definida. El precio continúa probando un rango estrecho, reflejando un equilibrio frágil entre oferta y demanda. Llama la atención la desconexión del Bitcoin respecto a los metales preciosos: mientras el oro renueva máximas históricas en un contexto de incertidumbres macroeconómicas, el criptoactivo no acompaña el mismo flujo de capital que históricamente correlacionaba estos activos en entornos de aversión al riesgo.
Estructura técnica deteriorada y liquidez comprimida
Desde el punto de vista técnico, las medias móviles de 200 períodos (200SMA y EMA) actúan como resistencia dinámica en el gráfico de cuatro horas, delimitando una zona de control a medio plazo. El precio permaneciendo por debajo de estos niveles aumenta la probabilidad de continuidad lateral o nuevos tests de soporte. La recuperación de ese nivel se considera un gatillo fundamental para una estructura de tendencia alcista más consistente.
El fallo en convertir la región de los 90 mil en soporte refuerza el comportamiento defensivo de los participantes. Cada intento de avance viene acompañado por un aumento expresivo de órdenes de venta, conteniendo movimientos direccionales más fuertes y manteniendo el mercado sin ventaja clara.
La reducción de la profundidad de los libros de órdenes amplifica la sensibilidad del mercado a operaciones de menor tamaño. Con la cercanía del cierre del año, muchos operadores han reducido exposición para preservar ganancias acumuladas. Esta retracción estacional contribuye a la contracción de la liquidez global y eleva la probabilidad de movimientos abruptos.
Posiciones vendidas institucionales y el dilema de la liquidez
Datos recientes indican que grandes inversores han abierto posiciones vendidas en Bitcoin, Ether y Solana que, en conjunto, suman cerca de US$ 250 millones. El movimiento refleja una estrategia de protección ante el riesgo de correcciones adicionales, pero el impacto de esas posiciones se vuelve más relevante en un entorno de liquidez reducida.
Para que el Bitcoin supere la consolidación actual, necesita un aumento expresivo de volumen que acompañe la recuperación técnica. Sin ese gatillo, el precio sigue probando zonas inferiores en busca de demanda suficiente para absorber la oferta estructural.
Divergencias constructivas emergen en el horizonte
A pesar de la debilidad en el precio, los indicadores de momentum comienzan a mostrar señales positivas. En el gráfico de tres días, el Índice de Fuerza Relativa (RSI) registra mínimos más altos mientras el precio forma mínimos más bajos, caracterizando una divergencia alcista clásica. Configuraciones similares precedieron movimientos alcistas significativos en ciclos anteriores.
Esta divergencia también se manifiesta en la relación BTC/XAU: con el oro acercándose a US$ 4.500 por onza, el par indica pérdida relativa de valor del Bitcoin, sugiriendo una posible compresión técnica. La liquidez tiende a permanecer constriñida durante la semana de Navidad, amplificando tanto movimientos de continuación como reacciones a datos macroeconómicos.
Capitulación de mineros: presión estructural de la red
La red Bitcoin enfrenta un período de estrés significativo. Un informe de VanEck señala una caída del 4% en la tasa de hash, la más pronunciada desde el primer semestre de 2024, en paralelo a una retracción mensual del 9% en el precio. La volatilidad realizada de 30 días superó el 45%, nivel no observado desde abril de 2025.
Esta combinación obliga a operadores menos eficientes a apagar equipos para evitar pérdidas operativas. El proceso de capitulación tiende a reducir la presión de venta estructural a medio plazo, al eliminar agentes marginales que necesitan liquidar activos para cubrir costos inmediatos.
Reubicación energética en China impacta en la tasa de hash global
Uno de los principales catalizadores fue el apagado de aproximadamente 400 mil máquinas en la provincia de Xinjiang, eliminando cerca de 1,3 GW de capacidad de la red en solo 24 horas. La decisión está vinculada a la reubicación de energía hacia centros de datos enfocados en inteligencia artificial, actividad que actualmente ofrece márgenes superiores a la minería de Bitcoin.
Las estimaciones apuntan a una pérdida de hasta el 10% de la tasa de hash global de forma permanente. Esta reorganización tiende a concentrar la minería en operadores con acceso a energía más barata e infraestructura más eficiente, elevando significativamente la barrera de entrada del sector.
Compresión de costos y soporte estatal
Para el modelo Bitmain S19 XP, el precio de equilibrio de la electricidad cayó de US$ 0,12 a US$ 0,077 por kWh en un año, una reducción del 36%. Operaciones que no acompañen esta compresión enfrentan un riesgo creciente de inviabilidad económica.
A pesar de las dificultades, VanEck estima que al menos 13 países ya participan en la minería con algún grado de apoyo estatal, persiguiendo objetivos de soberanía energética o monetaria.
Historial de recuperación sugiere oportunidad
Históricamente, las caídas en la tasa de hash han sido seguidas por retornos positivos del Bitcoin en el 65% de los casos después de 90 días. En períodos de contracción de la tasa de hash en ventanas de 90 días, el retorno medio en seis meses alcanzó el 72%, sugiriendo que la capitulación de mineros suele coincidir con el agotamiento de la presión vendedora y una posible reversión de tendencia.
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Bitcoin cae a US$ 87.700 mientras las posiciones cortas superan los US$ 250 millones
El Bitcoin se encuentra en zona de presión, oscilando próximo a US$ 87.700 tras fallar nuevamente en superar la resistencia psicológica de US$ 90 mil. El mercado se enfrenta a un escenario técnico desafiante, donde la recuperación de ese nivel sigue siendo una condición esencial para establecer una tendencia alcista más sólida. Según datos actualizados, la cotización se sitúa en US$ 91.37K con una variación positiva del 1,88% en las últimas 24 horas, pero el volumen de negociación permanece moderado en US$ 604,32 millones.
La incapacidad de romper mantiene el activo en movimiento lateral, con volatilidad pronunciada y ausencia de dirección definida. El precio continúa probando un rango estrecho, reflejando un equilibrio frágil entre oferta y demanda. Llama la atención la desconexión del Bitcoin respecto a los metales preciosos: mientras el oro renueva máximas históricas en un contexto de incertidumbres macroeconómicas, el criptoactivo no acompaña el mismo flujo de capital que históricamente correlacionaba estos activos en entornos de aversión al riesgo.
Estructura técnica deteriorada y liquidez comprimida
Desde el punto de vista técnico, las medias móviles de 200 períodos (200SMA y EMA) actúan como resistencia dinámica en el gráfico de cuatro horas, delimitando una zona de control a medio plazo. El precio permaneciendo por debajo de estos niveles aumenta la probabilidad de continuidad lateral o nuevos tests de soporte. La recuperación de ese nivel se considera un gatillo fundamental para una estructura de tendencia alcista más consistente.
El fallo en convertir la región de los 90 mil en soporte refuerza el comportamiento defensivo de los participantes. Cada intento de avance viene acompañado por un aumento expresivo de órdenes de venta, conteniendo movimientos direccionales más fuertes y manteniendo el mercado sin ventaja clara.
La reducción de la profundidad de los libros de órdenes amplifica la sensibilidad del mercado a operaciones de menor tamaño. Con la cercanía del cierre del año, muchos operadores han reducido exposición para preservar ganancias acumuladas. Esta retracción estacional contribuye a la contracción de la liquidez global y eleva la probabilidad de movimientos abruptos.
Posiciones vendidas institucionales y el dilema de la liquidez
Datos recientes indican que grandes inversores han abierto posiciones vendidas en Bitcoin, Ether y Solana que, en conjunto, suman cerca de US$ 250 millones. El movimiento refleja una estrategia de protección ante el riesgo de correcciones adicionales, pero el impacto de esas posiciones se vuelve más relevante en un entorno de liquidez reducida.
Para que el Bitcoin supere la consolidación actual, necesita un aumento expresivo de volumen que acompañe la recuperación técnica. Sin ese gatillo, el precio sigue probando zonas inferiores en busca de demanda suficiente para absorber la oferta estructural.
Divergencias constructivas emergen en el horizonte
A pesar de la debilidad en el precio, los indicadores de momentum comienzan a mostrar señales positivas. En el gráfico de tres días, el Índice de Fuerza Relativa (RSI) registra mínimos más altos mientras el precio forma mínimos más bajos, caracterizando una divergencia alcista clásica. Configuraciones similares precedieron movimientos alcistas significativos en ciclos anteriores.
Esta divergencia también se manifiesta en la relación BTC/XAU: con el oro acercándose a US$ 4.500 por onza, el par indica pérdida relativa de valor del Bitcoin, sugiriendo una posible compresión técnica. La liquidez tiende a permanecer constriñida durante la semana de Navidad, amplificando tanto movimientos de continuación como reacciones a datos macroeconómicos.
Capitulación de mineros: presión estructural de la red
La red Bitcoin enfrenta un período de estrés significativo. Un informe de VanEck señala una caída del 4% en la tasa de hash, la más pronunciada desde el primer semestre de 2024, en paralelo a una retracción mensual del 9% en el precio. La volatilidad realizada de 30 días superó el 45%, nivel no observado desde abril de 2025.
Esta combinación obliga a operadores menos eficientes a apagar equipos para evitar pérdidas operativas. El proceso de capitulación tiende a reducir la presión de venta estructural a medio plazo, al eliminar agentes marginales que necesitan liquidar activos para cubrir costos inmediatos.
Reubicación energética en China impacta en la tasa de hash global
Uno de los principales catalizadores fue el apagado de aproximadamente 400 mil máquinas en la provincia de Xinjiang, eliminando cerca de 1,3 GW de capacidad de la red en solo 24 horas. La decisión está vinculada a la reubicación de energía hacia centros de datos enfocados en inteligencia artificial, actividad que actualmente ofrece márgenes superiores a la minería de Bitcoin.
Las estimaciones apuntan a una pérdida de hasta el 10% de la tasa de hash global de forma permanente. Esta reorganización tiende a concentrar la minería en operadores con acceso a energía más barata e infraestructura más eficiente, elevando significativamente la barrera de entrada del sector.
Compresión de costos y soporte estatal
Para el modelo Bitmain S19 XP, el precio de equilibrio de la electricidad cayó de US$ 0,12 a US$ 0,077 por kWh en un año, una reducción del 36%. Operaciones que no acompañen esta compresión enfrentan un riesgo creciente de inviabilidad económica.
A pesar de las dificultades, VanEck estima que al menos 13 países ya participan en la minería con algún grado de apoyo estatal, persiguiendo objetivos de soberanía energética o monetaria.
Historial de recuperación sugiere oportunidad
Históricamente, las caídas en la tasa de hash han sido seguidas por retornos positivos del Bitcoin en el 65% de los casos después de 90 días. En períodos de contracción de la tasa de hash en ventanas de 90 días, el retorno medio en seis meses alcanzó el 72%, sugiriendo que la capitulación de mineros suele coincidir con el agotamiento de la presión vendedora y una posible reversión de tendencia.