Flow Protocol marcó un hito importante el 28 de diciembre cuando los validadores de la red aprobaron e implementaron las últimas correcciones del protocolo para abordar el reciente ataque. Aunque la red sigue siendo técnicamente operativa y genera bloques activamente, actualmente está restringida a un modo inactivo/sólo lectura—lo que significa que los usuarios no pueden enviar transacciones estándar en este momento.
La fundación ha entrado en una fase crítica de alineación del ecosistema antes de permitir que las operaciones completas de la red se reanuden. Este esfuerzo de sincronización está dirigido a socios de infraestructura esenciales, en particular operadores de puentes entre cadenas, plataformas de comercio centralizadas y intercambios descentralizados. El objetivo es sencillo pero fundamental: verificar que todos los sistemas conectados hayan actualizado sus registros para coincidir con el estado del libro mayor restaurado de Flow.
Por qué importa esta coordinación: si los puentes y los intercambios operan con versiones desactualizadas o en conflicto del libro mayor, los usuarios podrían enfrentarse a transacciones fallidas, desajustes de liquidez o visualización incorrecta de saldos. Este paso de sincronización actúa esencialmente como una corrección sistemática en todo el ecosistema.
Una vez que los validadores confirmen que todos los socios clave han alineado sus sistemas con la blockchain recuperada, Flow dará la autorización final para el lanzamiento de la red. Esta señal levantará las restricciones en las transacciones y restaurará la funcionalidad completa del protocolo. Para los participantes del ecosistema que observan la recuperación, esta ventana de sincronización representa el último obstáculo antes de que las operaciones normales se reanuden—transformando la red de su estado restringido actual a un estado completamente operativo.
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El Protocolo de Recuperación de Flow obtiene luz verde para los validadores, y la fase de sincronización de la red está en marcha
Flow Protocol marcó un hito importante el 28 de diciembre cuando los validadores de la red aprobaron e implementaron las últimas correcciones del protocolo para abordar el reciente ataque. Aunque la red sigue siendo técnicamente operativa y genera bloques activamente, actualmente está restringida a un modo inactivo/sólo lectura—lo que significa que los usuarios no pueden enviar transacciones estándar en este momento.
La fundación ha entrado en una fase crítica de alineación del ecosistema antes de permitir que las operaciones completas de la red se reanuden. Este esfuerzo de sincronización está dirigido a socios de infraestructura esenciales, en particular operadores de puentes entre cadenas, plataformas de comercio centralizadas y intercambios descentralizados. El objetivo es sencillo pero fundamental: verificar que todos los sistemas conectados hayan actualizado sus registros para coincidir con el estado del libro mayor restaurado de Flow.
Por qué importa esta coordinación: si los puentes y los intercambios operan con versiones desactualizadas o en conflicto del libro mayor, los usuarios podrían enfrentarse a transacciones fallidas, desajustes de liquidez o visualización incorrecta de saldos. Este paso de sincronización actúa esencialmente como una corrección sistemática en todo el ecosistema.
Una vez que los validadores confirmen que todos los socios clave han alineado sus sistemas con la blockchain recuperada, Flow dará la autorización final para el lanzamiento de la red. Esta señal levantará las restricciones en las transacciones y restaurará la funcionalidad completa del protocolo. Para los participantes del ecosistema que observan la recuperación, esta ventana de sincronización representa el último obstáculo antes de que las operaciones normales se reanuden—transformando la red de su estado restringido actual a un estado completamente operativo.