Según los informes, la escalada de los conflictos en Oriente Medio y Ucrania el 16 de julio impulsó al alza los precios del petróleo y del grano, reavivando renovadas preocupaciones por la inflación en EE. UU. Los futuros de Brent (entrega en septiembre) alcanzaron los 84,23 USD por barril, mientras que los futuros de WTI (entrega en agosto) tocaron 78,95; los futuros de trigo de Chicago se dispararon un 5% hasta superar los 680 centavos por bushel. El presidente de EE. UU., Donald Trump, declaró el 13 de julio un nuevo bloqueo marítimo contra Irán, lo que provocó una subida de casi 10% en el precio del petróleo en un solo día.
A pesar de que el IPC de junio solo aumentó 3,5% interanual, por debajo del 3,8% previsto, funcionarios de la Reserva Federal, incluida la presidenta del Dallas Fed, Lorie Logan, y el presidente del Kansas City Fed, Jeff Schmid, defendieron el 16 de julio tipos más altos para combatir una inflación persistente. El presidente de la Fed, Kevin Powell, dijo el 14 de julio ante el Congreso que no acepta niveles elevados de inflación, señalando que el banco central podría seguir con subidas de tipos pese a las expectativas anteriores del mercado de una pausa prolongada.