Según el informe del profesor de la Columbia Business School Steen van Nieuwerburgh, el 13 de julio, los hiperescalares de IA están financiando una enorme infraestructura de centros de datos mediante vehículos de propósito especial (SPV) fuera de balance, ocultando ratios reales de apalancamiento que pueden alcanzar el 70-80% o incluso el 90% en proyectos individuales. El proyecto de centro de datos Hyperion de Meta ejemplifica esta tendencia: la compañía obtuvo 27 mil millones de dólares en bonos estructurados en octubre de 2025, después de vender una participación del 80% a la firma de private equity Blue Owl por 2,5 mil millones de dólares. La empresa conjunta resultante logró una ratio de deuda sobre activos del 90%, a pesar de que Meta no reflejó ese apalancamiento en su balance consolidado bajo la contabilidad GAAP.
Morgan Stanley estima que los hiperescalares de IA necesitan 2,9 billones de dólares en capex total hasta 2028, con más del 50% financiado mediante bonos (directos y fuera de balance). Los datos de Moody's muestran que los hiperescalares tienen 970 mil millones de dólares en compromisos de arrendamiento, pero 660 mil millones de dólares permanecen sin reportar en los estados financieros. El profesor van Nieuwerburgh advierte que estas estructuras incrementan el apalancamiento a nivel de activos y dispersan el riesgo entre inversores, elevando las preocupaciones sobre la estabilidad financiera sistémica.