El legendario short-seller Jim Chanos, fundador de Chanos & Co., advirtió recientemente que el actual auge de la inversión en infraestructura de inteligencia artificial plantea riesgos sistémicos comparables —y potencialmente más severos— que la burbuja puntocom de finales de los 1990. Según Chanos, aunque las entradas de capital han alcanzado una escala histórica, los fundamentos económicos que respaldan esta ola aún no han sido demostrados.
Chanos señaló que los rendimientos incrementales de capital de las grandes empresas de la nube (mega-cap) han caído de aproximadamente 40% hace unos 18 meses a cerca de 20% hoy, y que podrían seguir deteriorándose si persiste el crecimiento del gasto. Proyecta que este desajuste de fundamentos obligará a los ejecutivos a tomar decisiones estratégicas críticas en un plazo de 12 a 18 meses, con un “ajuste de cuentas” previsto para finales de 2026 o 2027. El problema central, sostiene Chanos, es un desajuste de duración: las empresas están comprometiendo miles de millones en gastos de capital (CAPEX) a corto plazo para financiar estrategias de activos a 20 años, mientras que grandes inversiones en GPU y centros de datos no realizadas —y aún no desplegadas— permanecen fuera de los calendarios de depreciación, ocultando el verdadero desempeño económico.