La plataforma neerlandesa de criptomonedas Knaken ha sido declarada en quiebra por un tribunal de Rotterdam el jueves, y los fiscales han confirmado que aproximadamente 7 millones de euros (8,1 millones de dólares) en fondos de clientes no pueden contabilizarse. El fallo también puso a Stichting Knaken Payments, la fundación creada para salvaguardar los depósitos de los clientes, en un proceso de quiebra. Unos 30.000 clientes se han visto afectados y no pueden acceder a sus cuentas desde principios de junio.
El colapso se produce mientras los reguladores europeos imponen una supervisión más estricta en el marco de Markets in Crypto-Assets (MiCA) de la Unión Europea. Knaken no logró obtener la licencia requerida de las autoridades neerlandesas, lo que llevó a que los fiscales solicitaran la quiebra en junio. El Servicio de Información Fiscal e Investigación (FIOD) realizó registros en las oficinas de la empresa a finales de junio, incautando ordenadores y activos como parte de una investigación criminal paralela.