De acuerdo con el New York Post, los productores de petróleo del Golfo están planeando nuevos oleoductos y puertos para evitar el Estrecho de Ormuz tras los ataques iraníes al transporte marítimo. La analista de Goldman Sachs Alexandra Paulus dijo el lunes que para finales de 2027, los nuevos oleoductos deberían transferir el 45 % de las exportaciones de petróleo del Golfo Pérsico previas a la guerra, y que los volúmenes diarios que eviten el estrecho podrían alcanzar los 7,3 millones de barriles para finales de 2028.
El oleoducto West-East de la UE (UAE) está completado en un 50 % y se prevé su finalización en 2027, lo que duplicará la capacidad terrestre de Abu Dabi hasta 3,6 millones de barriles al día. Irak puso en marcha su oleoducto Basra-Haditha, de 435 millas, a principios de mayo, con un presupuesto de 1,5 mil millones de dólares, con capacidad para transportar 2,5 millones de barriles diarios. Arabia Saudita también está considerando ampliar la capacidad de su oleoducto del Mar Rojo hasta 9 millones de barriles al día.