Según Politico, casi 200 startups de Silicon Valley enviaron una carta conjunta al presidente Trump el 25 de julio, instando al gobierno de EE. UU. a evitar restricciones amplias sobre el acceso estadounidense a los modelos de inteligencia artificial chinos. Las startups, organizadas bajo una nueva “Small Tech Association”, advirtieron de que las restricciones generales podrían frenar a la próxima generación de empresas estadounidenses y dar a los competidores una ventaja monopolística.
Muchas startups en fase inicial dependen de modelos chinos de IA de menor coste para desarrollar productos, ya que no pueden permitirse las altas tarifas que cobran Anthropic y OpenAI. El grupo solicitó salvaguardas específicas en lugar de prohibiciones generalizadas, argumentando que este tipo de medidas minarían la competitividad de las startups estadounidenses sin impedir que los modelos de IA chinos se expandan en otros mercados.