Según TechCrunch, la startup de IA Recursive Superintelligence, con sede en Londres, firmó el 28 de julio un acuerdo plurianual de cómputo por valor de 410 millones de dólares con Amazon Web Services para apoyar la investigación en sistemas de IA que se automejoran. La empresa prioriza la inversión en infraestructura antes que la contratación.
Recursive, que salió de la clandestinidad en mayo con 650 millones de dólares en financiación y una valoración de 4,65 mil millones de dólares, planea lanzar sus primeros productos hacia octubre. AWS no toma participación en la empresa, y ambas compañías co-desarrollarán infraestructura adaptada a las necesidades de Recursive.