Según los datos de Jin10, Estados Unidos llevó a cabo una nueva ronda de ataques aéreos contra Irán el 16 de julio, y la operación tardó 90 minutos en completarse. Funcionarios iraníes confirmaron que más de 260 personas resultaron heridas en los ataques. Las fuerzas estadounidenses atacaron múltiples ubicaciones, incluido el centro de control marítimo del puerto de Chabahar, y alcanzaron a un petrolero con destino a Irán. Irán ha indicado que no iniciará negociaciones con Estados Unidos y que actualmente está centrado en las capacidades de defensa.
Mientras tanto, una reunión trilateral entre Estados Unidos, Israel y Líbano concluyó con resultados positivos, con planes de realizar consultas técnicas más amplias en la siguiente fase. Irán ha declarado que no permitirá la interferencia de Estados Unidos en la gestión del Estrecho de Ormuz y afirmó que las fuerzas navales de la Guardia Revolucionaria interceptaron al menos dos embarcaciones en las últimas 24 horas por infringir las normativas.