Según la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Mao Ning, el 9 de julio, la prueba de misiles fue un ejercicio militar anual de rutina destinado a verificar la fiabilidad, seguridad y eficacia de los sistemas de armas. El ejército chino notificó a Estados Unidos con antelación y difundió la información relevante de manera oportuna, reflejando transparencia y apertura.
Mao Ning criticó la respuesta de Estados Unidos como una "doble moral típica y práctica hegemónica", señalando que Estados Unidos es el único país que ha utilizado armas nucleares y posee el arsenal nuclear más grande y avanzado del mundo.